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6. ene., 2020

La Exposición: La Primera Clave de una Buena Fotografía

¿Qué es la Exposición?
La exposición es la acción de someter un elemento fotosensible (en cámaras digitales el sensor) a la acción de la luz,  es la piedra angular de la fotografía.
La correcta exposición de una fotografía será el primer paso para lograr una buena foto, al margen de una mejor o peor composición y de una mayor o menor belleza de lo retratado.
Y, por consiguiente, una mala exposición será el primer gran error que deberemos evitar cuando fotografiemos.
Subexposición, Exposición Correcta y Sobreexposición
En función del grado de exposición de una foto podremos hablar de tres situaciones: subexposición, exposición y sobreexposición

Con una imagen todo se ve mucho más claro, pero, por si acaso, vamos a describir brevemente cada una de las situaciones:
Subexposición: La fotografía presenta una carencia considerable de luz frente a la de la escena original. En pocas palabras, la fotografía "está oscura".
Exposición correcta: La fotografía recoge la cantidad de luz apropiada para representar fielmente la escena fotografiada.
Sobreexposición: Se aprecia un exceso de luz en la fotografía frente a la escena retratada. De forma simple, la fotografía "está demasiado clara".
Los 3 Factores que Determinan la Exposición
Espero que hayas podido entender qué es la exposición con la explicación anterior, sobre todo con la imagen.
Estos elementos son: apertura del diafragma, velocidad de obturación y sensibilidad ISO.
Pues ahora es el momento de que sepas cómo influye cada uno de estos factores en la exposición de la fotografía.
Apertura del diafragma. Determina la cantidad de luz que se deja incidir sobre el sensor de nuestra cámara. Una mayor apertura supondrá una mayor cantidad de luz actuando sobre el sensor.
Velocidad de obturación o tiempo de exposición. Marca el tiempo durante el que la luz incide sobre el sensor. Un mayor tiempo y, por tanto, una menor velocidad darán lugar a que la luz incida durante un periodo más prolongado sobre el sensor.
Sensibilidad ISO. Refleja lo receptivo que se muestra el sensor de nuestra cámara ante la luz que actúa sobre él. Una mayor sensibilidad hará que, a igual cantidad de luz y tiempo de incidencia, el sensor se haya excitado más y, por tanto, la fotografía tenga una mayor exposición.
La Exposición. Relación entre los 3 Factores Determinantes
Como vimos en el esquema del punto anterior, la apertura, la velocidad/tiempo y la sensibilidad determinan la exposición.
Pero el esquema no sólo representa eso, además representa una estrecha relación entre estos parámetros. Relación que hace que unos parámetros puedan "compensar" la acción de otros y lograr que configuraciones con distintos valores de los tres parámetros puedan originar una misma exposición.
Estas relaciones precisamente permitirán que siempre tengamos la posibilidad de obtener una foto en condiciones de correcta exposición, si sabemos manejar la relación entre estos factores. De ahí la importancia de conocerla.
Lo normal será fijar el valor de uno de los parámetros y en base a este parámetro definir el valor de los otros dos para lograr que las fotografías estén expuestas de forma correcta. A continuación te mostramos cómo lograr una correcta exposición en caso de que fijes cada uno de los tres valores:
Si optas por una mayor apertura del diafragma, esto originará que el caudal de luz sea mayor. Por tanto, para lograr que la foto no salga sobreexpuesta, tendrás que reducir el tiempo de exposición y/o reducir la sensibilidad. Es decir, reducir el tiempo de incidencia de la luz y/o aumentar la luz que necesita el sensor para excitarse.
Si, por el contrario, aumentas el tiempo de exposición y deseas evitar que la foto salga sobreexpuesta por un exceso en el tiempo de exposición del sensor, tendrás que reducir la apertura del diafragma y/o reducir la sensibilidad del sensor. Es decir, reducir la cantidad de luz que se aplica al sensor y/o la sensibilidad del sensor.
Si el valor que deseas fijar es una mayor sensibilidad, para evitar que se produzca una sobreexposición, deberás reducir la apertura del diafragma y/o aumentar la velocidad de obturación. Es decir, disminuir la cantidad de luz que incide sobre el sensor y/o el tiempo durante el que prolongamos esta incidencia.
Como puedes ver hemos tratado en los tres casos la forma de evitar la sobreexposición. Si, por el contrario lo que deseas evitar es la subexposición de la fotografía, bastará con considerar las relaciones que hemos indicado pero a la inversa.
Por ejemplo, si fijas un valor reducido de apertura del diafragma, para evitar la subexposición deberás aumentar el tiempo de exposición y/o aumentar la sensibilidad. Es decir, para que un menor caudal de luz genere una exposición correcta, será necesario que se incremente el tiempo de incidencia de la luz sobre el sensor y/o el grado de sensibilidad de éste.
Espero que con esta explicación te haya quedado clara la participación de los tres factores en la exposición de una fotografía y la relación existente entre éstos. Si no es así, te recomiendo que le eches un ojo a la metáfora del vaso de agua, una metáfora a la que recurrimos en su día para explicar estos conceptos y que es muy clarificadora.
¿Cómo Medimos la Exposición? El Histograma y el Exposímetro



Parece claro que cualquier fotógrafo, incluso cualquier proyecto de fotógrafo, podrá apreciar la exposición correcta o incorrecta de una fotografía tras haber realizado la fotografía y verla en el visor LCD de su cámara.
En este sentido, además hay que destacar que contamos con un aliado del que pronto hablaremos en este curso, que nos ayudará a determinar de forma clara el grado de exposición de nuestras fotografías : el histograma.
En cualquier caso, con la ayuda del histograma o sin ella, es obvio que "a posteriori", es decir, después de haber realizado la fotografía, resulta sencillo saber si está correctamente expuesta o no.
Pero qué pasa antes de disparar, ¿podemos saber si estamos exponiendo correctamente antes de tomar una fotografía? La respuesta es SÍ.
Y a quien debemos agradecer que esa respuesta sea afirmativa y no negativa es a un componente incluido en nuestras cámaras que se denomina expoxímetro.
El Exposímetro. Nuestro Experto en Exposición
El exposímetro, mal llamado "fotómetro" (término más genérico) por muchos, es el elemento encargado de estimar la exposición que necesita el sensor para producir un resultado correcto en cuanto a exposición, en base a la luz reflejada por la escena y los valores de apertura, velocidad y sensibilidad seleccionados.
Este elemento resulta clave al disparar, por ejemplo, en modo automático, ya que será él quien le diga a la cámara la configuración de apertura, velocidad y sensibilidad que deberá utilizar para obtener una correcta exposición
Así mismo, en los llamados modos creativos (ya sabes, modos como: paisaje, retrato, nocturno...) en los que aparece fijado uno de los parámetros, el exposímetro indicará a la cámara qué valores deben tomar los otros dos parámetros.
Por ejemplo, en el modo deporte, se fija un tiempo de exposición bajo para evitar la trepidación, por tanto, para que la imagen no aparezca subexpuesta, el exposímetro deberá indicar a la cámara un valor de apertura lo suficientemente elevado como para que esto no se produzca.
Y, por último, en aquellos modos en que se da la opción al fotógrafo de priorizar y fijar uno de los valores: de apertura (A, apperture priority) o de velocidad (S, shutter priority), además de indicar a la cámara el otro valor que deberá utilizar, velocidad de obturación y apertura del diafragma, respectivamente, indicará al fotógrafo el grado de exposición que ofrece la toma a través de la pantalla de su cámara y/o del LCD en función de si se trata de una compacta o una DSLR.

Nota : Esto es un resumen del Curso de Fotografía AHMF31 de DZOOM

https://www.dzoom.org.es/curso-de-fotografia-ahmf31-el-indice/

24. dic., 2019

Los números F suelen tener apriori valores un tanto extraños: 2.8, 3.5, 4.6, ... No parece que guarden relación entre ellos.
Analizando estos valores, para un neófito en la materia, lo cierto es que los números F generan mucha confusión. Cualquiera se puede hacer preguntas del tipo:
¿Por qué no siguen valores lineales (1, 2, 3, 4, ...)?
Es lo mismo, por ejemplo, f/2.8 que F2.8?
¿Por qué se llaman números-F? ¿Por qué no números-A, de apertura?
Cuando la gente habla de aperturas, suele hacer referencia a F-stops. Hablan de 1, medio, ... pero no de pasar de un valor a otro.
¿Qué significan, pues, estos números?
El número f es una referencia al tamaño de la apertura de la lente. Muchas veces utilizamos indistintamente los términos apertura del diafragma y número f. La apertura se refiere a la abertura física del diafragma, mientras que el número F es una representación de esa abertura.

La apertura es el tamaño del orificio que permite a la luz pasar a través del objetivo para exponer el sensor de la cámara o la película si no se trata de una cámara digital. Para controlar la cantidad de luz que pasa podemos variar el tamaño del orificio, el área de apertura.
Para reducir la cantidad de luz a la mitad, debemos reducir el área a la mitad. Una reducción de la apertura a la mitad es lo que se conoce como una reducción de un número F. Del mismo modo, un incremento al doble de apertura supone un incremento de un full stop.
La apertura máxima de un objetivo es el stop cero. A partir de ahí, iremos cerrando el diafragma, reduciendo un full stop cada vez que eliminemos la mitad de la luz que entraba en cada paso anterior.
Si recuerdas las clases de geometría, para reducir a la mitad el área de un círculo, tenemos que dividir el diámetro de la circunferencia por la raíz cuadrada de 2 = 1.41421356.

Cada una de las sucesivas divisiones que hagamos nos irán dando los números F que aparecen como referencia en los objetivos de nuestras cámaras.
stop 0 = f/1.00000
stop 1 = f/1.41421
stop 2 = f/2.00000
stop 3 = f/2.82842
stop 4 = f/4.00000
stop 5 = f/5.65685
stop 6 = f/8.00000
stop 7 = f/11.31370
stop 8 = f/16.00000
stop 9 = f/22.62741
stop 10 = f/32.00000
La mayoría de las cámaras permiten abrir y cerrar el diafragma en saltos o pasos de 1/3 o de 1/2. Esto significa que disponemos de un mayor control sobre la apertura y cierre, pudiendo ampliar o reducir la luz en una proporción menor que el doble o la mitad.
Matemáticamente, significa que debemos aplicar la raíz cuarta o la raíz sexta para calcular los saltos de 1/2 y 1/3.

Cosas que debes recordar sobre los Números F
El número F es un indicador de la apertura de la lente, refiriéndose a la apertura como una fracción de la distancia focal de la lente.
F2.0 y f/2.o significan lo mismo. Simplemente, son dos representaciones diferentes.
Un número F menor significa una apertura mayor, y por tanto, más cantidad de luz.
Un número F mayor significa una apertura menor, y por tanto, menos cantidad de luz.
Subir un full stop a un F mayor reduce la cantidad de luz a la mitad. Bajar un full stop a un F menor aumenta la cantidad de luz al doble.
Si tu cámara permite saltos de 1/3, tendrás que mover tres veces el dial de la apertura para conseguir un full stop. Si Permite saltos de 1/2, tendrás que hacerlo dos veces.
Una bajada de 1/2 stop reduce la cantidad de luz un 29%
Una bajada de 1/3 stop reduce la cantidad de luz un 20%

nota : Esto es un resumen del Curso de Fotografía AHMF31 de DZOOM

https://www.dzoom.org.es/curso-de-fotografia-ahmf31-el-indice/

24. dic., 2019

¿Qué Es El Enfoque? Una Explicación Óptica y Otra Práctica

Desde un punto de vista óptico se llama enfocar a hacer coincidir los rayos de luz reflejados por el objeto u objetos que pretendemos fotografiar con el foco de la lente. ¿Recuerdas cuál era el foco en una cámara digital? Eso es, el sensor.

Y, desde un punto de vista más práctico, se puede decir que enfocar es lograr que el objeto de la escena sobre el que pretendes llamar la atención salga completamente nítido en la fotografía.

En la fotografía que muestro a continuación se ha llevado a cabo una técnica que se conoce como enfoque selectivo.

Consiste, como puedes ver, en la presencia de un objeto claramente enfocado, en este caso la niña de metal, frente a un fondo de imagen claramente desenfocado, de manera que se centra la atención del que ve la foto en aquello que está nítido y definido en la imagen, es decir, el objeto enfocado.

Para lograr aplicar esta técnica deberás acercarte lo máximo posible al objeto, de acuerdo a la composición que quieres lograr, utilizar una focal lo más larga posible, y, por último, aumentar la apertura del diafragma al máximo. Todo ello con el fin de reducir al máximo la profundidad de campo

Términos Relacionados con el Enfoque: Profundidad, Hiperfocal y Bokeh
Cuando uno piensa en enfoque, rápidamente se le tienen que venir a la cabeza varios conceptos de los que ya hemos hablado repetidas veces, pero de los que "toca" hablar una vez más como parte importante del concepto de enfoque.

El primero de los términos del que hay que hablar es de la profundidad de campo, que, como recordarás, se trata de la zona de la escena fotografiada que sale claramente nítida en la fotografía.

Es decir, aunque enfoques a un determinado objeto, no sale nítido éste exclusivamente, sino que además de él hay otros objetos situados por delante y por detrás que también saldrán nítidos.

Por aclarar aún más las cosas: en realidad, al enfocar, no enfocas un objeto, sino que lo que enfocas es una distancia, es decir, cualquier objeto situado a esa distancia, o dentro de la profundidad de campo de esa toma, aparecerá nítido.

Puedes refrescar tus conocimientos sobre profundidad de campo en La Profundidad de Campo "en Profundidad".

Otro concepto relacionado con la profundidad de campo y, a su vez, con el enfoque es la denominada distancia hiperfocal, que, como ya vimos, es la mínima distancia a la que hay que enfocar, para lograr extender la profundidad de campo hasta el infinito.

Es un concepto muy socorrido en fotografía de paisajes. Como puedes ver en la imagen de la derecha parece que todos los elementos estuviesen perfectamente enfocados.

El último de los conceptos sobre el que quiero llamar tu atención es sobre el término bokeh, cuyo significado es antagónico al del enfoque.

El bokeh define de alguna manera la bondad de un objetivo en función de la calidad del desenfoque que produce.

Piensa en una foto tomada con gran amplitud de diafragma (la profundidad de campo será muy limitada), habrá objetos claramente nítidos y otros borrosos y desenfocados. Pues, precisamente, el bokeh del objetivo es una medida de lo estético que resulta el desenfoque proporcionado por ese objetivo.

Si después de esto no he conseguido presentarte como es debido el término bokeh, inténtalo con El Bokeh: Qué Es y Qué Importancia Tiene, estoy seguro que después de leerlo ya no tendrás dudas al respecto.

Modos de enfoque: Los Modos Automáticos y el Modo Manual

Y después de haber definido el enfoque y haber visto algunos conceptos relacionados, es hora de contar un poco cómo nos permiten nuestros equipos llevar a cabo el enfoque, ¿no crees?

En primer lugar debemos decir que existen dos modos básicos de realizar el enfoque con una cámara de fotos, el primero de ellos es el automático y el segundo el manual. A su vez dentro del modo automático existen variantes que veremos a continuación.

Modo Automático (AF, Auto Focus). Es un modo que está presente en todo tipo de cámaras digitales con más o menos opciones. Pero, en cualquier caso, está presente en todas las cámaras. En esta ocasión es la cámara la que, como veremos a continuación, se encarga de enfocar y hacer que salga nítido un determinado objeto u objetos de la composición. Para ello sabes que debes presionar el disparador de tu cámara hasta la mitad y esperar a que tu cámara te muestre de forma visual o sonora que ha enfocado.

Modo Manual (MF, Manual Focus). Este modo en principio es exclusivo de las cámaras réflex y, en este caso, como su nombre indica, es el fotógrafo el que se encarga de "mover" las lentes de su objetivo para lograr que salga nítido el objeto u objetos que desea en sus composiciones. Para ello, los objetivos incluyen un anillo de enfoque con el que el fotógrafo enfoca.

Los Modos Automáticos.

Lo primero que a uno se le viene a la cabeza es preguntarse cómo hace la cámara para saber qué objeto es el que quiero que salga enfocado en una composición. Pues bien, para eso la cámara lo que hace es seguir unos trucos: el de la distancia y el del contraste.

Es decir, la cámara tratará de enfocar aquellos objetos que estén más cerca del objetivo y que ofrezcan cierto contraste. Si no me crees, intenta enfocar una pared completamente lisa y blanca, a ver si consigues oír el pitidito de tu cámara diciendo que lo ha logrado

¿Y qué sucede si prefiero enfocar un objeto que está situado más lejos que otro?, ¿la cámara directamente tratará de enfocar el más cercano?, ¿no puedo lograrlo salvo que haga uso de un enfoque manual?

Pues la respuesta a estas preguntas depende de tu cámara. Existen cámaras que te permiten seleccionar la zona de la imagen que quieres enfocar y una vez dentro de esa zona aplicar el modo automático, independientemente de que no sea la zona con el objeto más cercano al objetivo.

Y no pienses que esto es exclusivo de cámaras muy avanzadas, de hecho la cámara del iPhone 3GS permite hacerlo. O sea, que recupera el librito de instrucciones de tu cámara y mira a ver si tienes esa opción. Eso sí, no creo que puedas hacer uso de esto en el modo de disparo automático, seguramente sea exclusivo de modos manuales. ¿Te acuerdas de los distintos modos de disparo?

Por ponerte un ejemplo, mi Nikon D60 ofrece tres áreas de enfoque (izquierda, centro y derecha), de modo que el fotógrafo pueda indicar a la cámara la zona de la imagen en la que desea que se realice el enfoque. Pero, por poner otro ejemplo, la Nikon D80 ofrece hasta 11 puntos distintos de enfoque entre los que poder elegir para indicar a tu cámara dónde quieres que trate de enfocar.

Los Modos Automáticos: Tipos

Además de lo que ya hemos dicho sobre modos automáticos de enfoque, todavía queda algo por decir. Y ese algo es que algunas cámaras, fundamentalmente la mayoría de DSLRs actuales, ofrecen distintos tipos de enfoque automático.

En el caso de Nikon, cuenta básicamente con tres modalidades de enfoque automático:

AF-S (Auto Focus - Single Servo). Este método funciona muy bien con objetos estáticos, de manera que el fotógrafo presiona el disparador hasta la mitad, la cámara enfoca y ya se está en condiciones de disparar cuando se estime oportuno.
AF-C (Auto Fouc - Continuous Servo). Este método de enfoque lleva a cabo un enfoque continuo mientras el usuario mantiene el disparador apretado hasta la mitad. Es muy apropiado para objetos en movimiento, pues consigue que, mientras el botón está presionado a medias, la cámara lleve a cabo un proceso de enfoque continuo para adaptarse al movimiento del objeto.
AF-A (Auto Focus - Automatic). Es el modo automático, de manera que la cámara decide cuál de los dos modos anteriores, AF-S o AF-C, aplicar en función de las características de la escena que percibe. Parte de AF-S y si detecta movimiento pasa a AF-C.
Aunque éstos son los nombres utilizados por la marca Nikon para sus modos de enfoque, las grandes marcas ofrecen básicamente los mismos modelos de enfoque, aunque, como siempre, con nombres diferentes. En Canon, los mismos métodos que los vistos anteriormente se denominan One Shot, AI Servo y AI Focus, respectivamente

¿Enfoque Manual o Automático?, ¿Cuándo Usar Uno u Otro?

Con lo dicho en el anterior apartado, parece claro que cuando optes por el enfoque automático deberás tener en cuenta si vas a retratar un objeto estático o éste estará en movimiento.

La calidad de los mecanismos de enfoque automático es asombrosa y, a medida que evolucionan las cámaras, cada vez es más sorprendente ver cómo tu cámara es capaz de convertir una trama borrosa en una imagen nítida y clara como consecuencia del asombroso enfoque automático.

Sin embargo, aún hay situaciones en las que merece la pena optar por el enfoque manual. A continuación te las enumero:

Fotografía Macro. Podrás definir con el punto exacto que deseas enfocar.
Fotografía de Retrato. Si quieres centrar la atención en una determinada característica de un rostro, el modo manual será el más apropiado.
Fotografía con poca luz. Si pruebas el enfoque automático de tu cámara en condiciones de escasa iluminación verás que le resulta difícil llegar a enfocar. De hecho, muchos modelos incluyen una luz de ayuda para enfocar en estas situaciones. Pero, a veces, ni con esa luz son capaces de enfocar. Por eso, en estas situaciones es casi imprescindible pasar a modo manual.
Fotografía con una reja o cristal delante. ¿Recuerdas que te he dicho que el enfoque automático enfoca "por distancia"? Si delante del objetivo hay un cristal o una reja y, sin embargo, quieres enfocar lo que hay detrás, entonces, ¡pasa a modo manual!
Fotografía con mucho movimiento. Si el objeto a retratar se mueve mucho, el enfoque automático no será lo suficientemente rápido, por eso es mejor que pases a modo manual, enfoques a la zona de movimiento del objeto y dispares.


Puedes saber más sobre ocasiones en las que pasar al modo de enfoque manual en 5 Situaciones en que te Conviene Usar el Enfoque Manual.

La Importancia Del Enfoque: El Retrato
No quería dejar esta entrada sin recalcar de nuevo la importancia del enfoque. Un enfoque correcto puede ser clave en tu foto o, más bien, una foto desenfocada no suele funcionar en el 99.9%, por tanto, una de las cosas que deberás hacer es enfocar correctamente si buscas una buena foto.

Pero no sólo basta que una determinada foto tenga un objeto bien enfocado. No es suficiente para que la foto sea buena. ¡No!

En muchas ocasiones lo que hace que una foto sea admirada es la elección como zona de enfoque de un punto de la escena en el que, "a priori", no habríamos centrado nuestra atención si no hubiese aparecido enfocado.



Piensa, por ejemplo, en fotografía de retrato. Si hay una máxima en este sentido es ésta: "Enfoca a los Ojos". Y lo cierto es que la mayoría de retratos que ofrecen unos ojos correctamente enfocados logran resultados más que aceptables.

Sin embargo, hay ocasiones en que, precisamente, lo especial de un retrato es que el fotógrafo ha huído de esta máxima y ha llamado nuestra atención sobre otro detalle distinto de los ojos.

Como se ha repetido en varias ocasiones, un buen enfoque es vital para que mejores tus fotografías. Eso sí, ten en cuenta que una foto correctamente enfocada es fundamental, y eso creo que lo hemos cubierto con creces en esta entrega, pero con eso no basta.

Además debes decidir qué enfocas. Esa decisión que parece tan sencilla es la que te tocará cada vez que dispares.

nota : Esto es un resumen del Curso de Fotografía AHMF31 de DZOOM

https://www.dzoom.org.es/curso-de-fotografia-ahmf31-el-indice/

14. dic., 2019
14. dic., 2019

El fundamento de la "cámara oscura" apenas había cambiado con el paso del tiempo. Sin embargo, no pensarás que hoy día nuestras cámaras fotográficas, con lo que cuestan y con el avance tecnológico que hemos vivido, son simples cajas estenopeicas sin ningún tipo de avance.

Efectivamente, las cámaras han experimentado una evolución considerable y ésta se ha hecho patente en los diferentes componentes que integran una cámara. Estos componentes deben ser conocidos por todo buen fotógrafo y con ese objeto "destripamos" para ti una cámara y te invitamos a qué conozcas qué se encierra dentro de sus "tripas" 

Leyenda

  1. Objetivo frontal
  2. Portalentes
  3. Diafragma
  4. Obturador
  5. Película
  6. Disparador
  7. Pantalla superior de control
  8. Anillo de enfoque
  9. Visor
  10. Recorrido de la luz de la escena

Como puedes ver se trata del esquema de una cámara réflex de carrete (de las de toda la vida, las que había antes de que salieran las digitales), pero para hablar sobre las partes fundamentales de la cámara nos basta.

Comenzaré diciendo que una cámara tiene dos grandes partes: el cuerpo y el objetivo, existiendo dentro de estas dos grandes partes otras que pasamos a detallar a continuación.

El Objetivo: ¿La Parte Más Importante?

 Aunque en sus orígenes el orificio de la "cámara oscura" no requería de una gran tecnología ni especiales prestaciones, pronto se descubrió que con la colocación de una lente, primero, y de un conjunto de lentes, después, mejoraban considerablemente las prestaciones de la fotografía tomada, especialmente en términos de nitidez.

Por ello, como se puede ver en el esquema superior, existen una serie de elementos que forman parte de todo objetivo actual que debemos considerar:

  • Objetivo frontal: Se trata de la primera de las lentes que permiten que la luz de la escena a fotografiar penetre en el cuerpo de la cámara.
  • Portalentes: Es la estructura que sirve como soporte al juego de lentes que componen el objetivo y que permiten la mejora de prestaciones de la que hemos hablado anteriormente.
  • Diafragama: Básicamente es la puerta que abre paso a la luz de la escena que se desea fotografiar. En función de la apertura del diafragma se permitirá el paso de mayor o menor cantidad de luz. Pronto verás las implicaciones de una mayor o menor apertura de este componente.
  • Anillo de enfoque: Ofrece al fotografo la capacidad de decidir la parte de la escena que desea que aparezca enfocada y así dirigir la atención del que mira la fotografía hacia ese punto. En las cámaras actuales, este anillo de enfoque puede funcionar de forma automática (mediante un motor de enfoque) o manual. En el caso de cámaras réflex actuales y algunas compactas es posible el enfoque manual o automático. Sin embargo, muchas compactas y prácticamente la totalidad de ultracompactas sólo admiten enfoque automático.

El Cuerpo: La evolución de la "Cámara Oscura" 

 Si bien hemos reconocido que el objetivo es la parte más importante de la cámara (determina en gran medida la calidad de las fotos tomadas), lo cierto es que si el cuerpo de la cámara no dispone de la calidad necesaria no valdrá de nada contar con el mejor objetivo del mercado.

Entre las piezas más importantes del cuerpo de la cámara se encuentran las siguientes:

  • Obturador: Es el elemento responsable de dejar pasar la luz que entra a través del objetivo para que incida sobre la película o sensor digital. Pronto veremos que la velocidad con la que se abre y cierra el obturador será uno de los parámetros que te permitirán disfrutar en tus fotos de efectos y acabados diversos. A este parámetro es al que se conoce como velocidad de obturación.
  • Película o Sensor: Ya hablamos sobre ellos en la primera entrega del curso, y ahora tenemos que volver a citarlos como parte fundamental del cuerpo de la cámara fotográfica. En el caso de la película, es además el soporte de almacenamiento, pero la funcionalidad básica tanto de película como de sensor es la de captar la luz de la escena y permitir que esta información perdure en el tiempo.
  • Visor: En aquellas cámaras réflex que aún no disponen del sistema "live view" (pronto explicaremos de qué se trata), se hace indispensable mirar a través del visor para saber en todo momento qué parte de la escena va a ser fotografiada. Por contra, en compactas y ultracompactas esta visualización se lleva a cabo en el visor LCD del que más adelante hablaremos.
  • Disparador: El objetivo es importante, ¿pero si no podemos "disparar"? Este elemento tiene como fin el que puedas usarlo cuando deseas tomar una fotografía. Generalmente dispone de dos posiciones: presionado hasta la mitad permite enfocar la escena, y si presionamos hasta el final se produce la toma de la fotografía, es decir, se abre el obturador para que la luz actúe sobre la película o sensor.

Sin lugar a dudas, el sensor es uno de los elementos más importantes y determinantes no sólo del cuerpo de la cámara, sino de la cámara en sí, por lo que en un próximo capítulo te hablaremos sobre los tipos de sensores, tamaños, su relación con la resolución de las imágenes tomadas, etc.

Otros componentes: El LCD, El Microprocesador y La Memoria

Hay otros tres elementos que, si bien no aparecen incluidos en el esquema con el que iniciamos el artículo, son de gran importancia en el mundo de la fotografía digital en el que te mueves hoy día. Se trata de la pantalla de LCD, el microprocesador que se encarga de analizar las señales producidas por el sensor de la cámara y, por último, la memoria a la que se vuelca la información de cada una de las escenas tomadas.

Analicémoslos uno por uno:

 LCD: Su función es muy distinta dependiendo de si nos encontramos ante la pantalla de una cámara réflex, o ante otro tipo de cámara. Así, en caso de tratarse de una cámara réflex, la pantalla te servirá para establecer los parámetros de toma y otros valores de configuración y para ver el resultado de la foto tomada. Por el contrario, si nos encontramos ante una cámara compacta o ultracompacta, la pantalla de LCD no sólo servirá para ver el resultado final, sino también podrás ver la imagen que vas a fotografiar antes de haber disparado. 

Microprocesador: La labor que en fotografía analógica llevaba a cabo la película, en fotografía digital se la reparten dos elementos. El primero de ellos, del que ya hemos hablado, es el sensor. Éste se encarga de captar la luz de la escena, analizarla y generar unos valores, en forma de corrientes eléctricas, que dependen de los parámetros de luz que recibe. Pero ahí no queda todo, hace falta otro elemento que se encargue de interpretar estas corrientes, las convierta a "1's y 0's", de manera que puedan ser almacenados y recuperados de las tarjetas de memoria. Ese trabajo es, precisamente, el que se encarga de realizar el microprocesador.

Memoria: Una vez que la fotografía ha sido tomada y el microprocesador ha analizado y codificado las señales transmitidas por el sensor, es necesario almacenarlas para poder proceder posteriormente a visualizar, retocar, modificar y, ¿por qué no?, imprimir nuestras fotos. Este almacenamiento puede hacerse en memorias internas que incorporan algunas cámaras (normalmente de poca capacidad), o bien en tarjetas de almacenamiento (la totalidad de las cámaras digitales). Estas tarjetas varían en formato, capacidad y, por supuesto, en precio (puedes ver un buen puñado de los formatos que existen hoy día en este artículo). Aunque los precios actuales hacen posible disponer de grandes capacidades de almacenamiento a precios más que razonables. Si estás pensando comprar tarjetas para tu cámara échale un vistazo a nuestros consejos para comprar tarjetas de almacenamiento.

(*) Como ya comentamos anteriormente, el papel del visor y de la pantalla de LCD de las nuevas cámaras réflex ha cambiado gracias a la tecnología "Live View", a la que dedicaremos la explicación que se merece en una próxima entrega del curso. La principal ventaja que ofrece esta tecnología al fotógrafo es la posibilidad de ver la escena que será capturada por la cámara en la pantalla LCD y no sólo en el visor, como ocurría hasta la aparición de este avance. Lo que supone mayor comodidad, especialmente en tomas en las que tenemos que "hacer auténticos malabares" para obtener la fotografía que deseamos

 

nota : Esto es un resumen del Curso de Fotografía AHMF31 de DZOOM ( Lección 2 )

 

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